El precio de estar siempre conectados: FATIGA MENTAL Y SOBREESTIMULACIÓN

Vivimos en el mundo de lo inmediato y perceptivo, conectados a redes sociales y contenido infinito. Las plataformas se diseñan para captar y mantener nuestra atención y hacernos consumidores constantes.

En la actualidad llegan a mi consulta psicológica en Lorca (Murcia), cada vez más adolescentes enganchados a las redes, cuyos padres piden cita por escaso rendimiento escolar y/o irritabilidad, sin ser conscientes de la dependencia que les ha creado el abuso de las tecnologías, las cuales son responsables de su sintomatología.

¿Qué es la fatiga mental?

Se trata de un estado de agotamiento cognitivo, que aparece cuando el cerebro procesa demasiada información, sin las pausas adecuadas. Las redes sociales, a parte de generar este abuso y dependencia, supone una estimulación constante, generando contenido sin descanso, pasando de un vídeo o post al siguiente, con gran rapidez. Este efecto de contenidos infinitos activa circuitos cerebrales de recompensa semejantes a otras conductas compulsivas, para eso están diseñados. Las plataformas ofrecen novedad y recompensa inmediata, por lo que favorece la liberación de dopamina, presente en las conductas adictivas.

Síntomas de la fatiga mental

      – Dificultad de concentración

      – Irritabilidad

      – Síndrome amotivacional

      – Escasa capacidad de memorización

Estos síntomas originan estas dificultades académicas y alteraciones de comportamiento.

Otras consecuencias del exceso de uso de redes son:

      – Decaimiento

      – Aislamiento social

      – Depresión

      – Escaso interés

      – Ansiedad

      – Dificultad conciliación del sueño

      – Problemas de control de impulsos

      – Escasa tolerancia a la frustración

      – Pobre autoconocimiento y gestión emocional

La persona que se engancha al uso y abuso de tecnologías cae en la desmotivación y va disminuyendo sus áreas de interés.

Muchas personas que abusan de las redes tienen dificultad para mantenerse en soledad sin recibir una estimulación constante. Por ejemplo, necesitan ruido o música para dormir, les cuesta relajarse. Esto hace que disminuya su autoconocimiento y su gestión emocional.

El abuso de las pantallas reduce el tiempo empleado a actividades más productivas y sanas para el desarrollo, disminuyen el tiempo de relación real, el acceso al aire libre, el tiempo en familia, el estudio…, además contribuye a la escasa tolerancia a la frustración, a la necesidad del aquí y ahora, y la poca capacidad de espera y de constancia, y del esfuerzo necesario en la consecución de logros.

Podemos además añadir el riesgo de acceso a determinados contenidos, para cerebros que aún están en formación y escasos de la madurez necesaria para un asentado espíritu crítico.

Las plataformas de juegos en red y contactos también son caldo de cultivo para personas con dificultades emocionales y de relación, que se ocultan tras las pantallas, siendo también una influencia peligrosa para nuestros hijos.

Podemos encontrar estas son señales de alerta

      – Necesidad de revisar constantemente el móvil,

      – Distracciones constantes al realizar tareas

      – Sensación de niebla mental

      – Ansiedad

      – Aislamiento en la habitación

      – Irritabilidad

      – Cambio de humor

      – Restricción de actividades y falta de intereses

      – Disminución del rendimiento académico

Intervención psicológica

      – Psicoeducación, informando de los efectos de las redes en su cerebro y conducta

      – Programación de reducción del uso

      – Técnicas de manejo de ansiedad

      – Gestión emocional

      – Construcción de áreas de satisfacción.

Recomendaciones básicas

      – Dejar fuera el móvil en el tiempo de estudio

      – Quitar las notificaciones del ordenador, si lo estamos usando con fines académicos

      – Fijar un horario de uso de redes, juegos y tecnologías

      – Desconexión de pantallas un tiempo antes de dormir

      – Control parental de tiempo y contenidos

      – Tiempo en casa de aburrimiento, creando la necesidad de buscar otras actividades

      – Aumento de actividades de ocio y familiares

      – Fomento de relaciones sociales

      – Observar cambios en estado de ánimo y aislamiento para pedir ayuda profesional

Las personas con alteraciones en su salud mental o dificultades de gestión emocional, son propensas a ser captadas por esta adicción, pero es igualmente peligroso para nuestros hijos con un sano desarrollo, el uso sin control, ya que su cerebro aún está en formación y no tienen la madurez y el criterio suficiente.

En resumen, si detectas en ti, o en algún hijo, uno o varios de estos síntomas, pide ayuda, en mi consulta psicológica de Lorca puedo ayudarte. Y, si lo prefieres, también mendiante consulta psicológica online. No lo dudes, cuando antes actúes más fácil será la solución. Te dejo mi contacto, estaré encantada de ayudarte. Llámame ahora

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